
Asociación paracetamol prenatal y trastornos del espectro autista TEA. Controversia científica. Evidencias.
El uso extendido del paracetamol durante la gestación ha entrado en una fase de reevaluación crítica debido a la creciente evidencia epidemiológica que lo asocia con un mayor riesgo de trastornos del neurodesarrollo, incluido el trastorno del espectro autista (TEA). El análisis de esta asociación requiere una comprensión profunda de la homeostasis redox del feto en desarrollo. No toda la evidencia es clara y concluyente.
El metabolismo del paracetamol ocurre principalmente en el hígado a través de dos vías primarias: la glucuronidación y la sulfatación, que producen conjugados no tóxicos y fácilmente excretables. Sin embargo, una fracción minoritaria (aproximadamente 5-10%) es metabolizada por el sistema del citocromo p450 (principalmente la isoenzima cyp2e1), generando un metabolito altamente reactivo y tóxico: la n-acetil-p-benzoquinona imina (NAPQI).
En condiciones fisiológicas normales, el NAPQI es neutralizado de manera eficiente mediante la conjugación con glutatión, el principal antioxidante endógeno del cuerpo. El problema surge cuando las reservas de glutation son insuficientes o cuando se consumen dosis suprafisiológicas de paracetamol. En ese caso se acumula el NAPQI, induciendo un severo estrés oxidativo y disfunción mitocondrial, lo que puede culminar en necrosis celular.
El cerebro fetal es un órgano con una alta tasa metabólica y un contenido lipídico elevado, lo que lo hace intrínsecamente vulnerable al daño oxidativo. Además, sus sistemas de defensa antioxidante son aún inmaduros. La evidencia científica ha asociado consistentemente al TEA con marcadores de estrés oxidativo sistémico y disfunción mitocondrial. Este desequilibrio durante ventanas críticas del neurodesarrollo podría interferir con procesos vitales como la proliferación y migración neuronal, la sinaptogénesis y la poda sináptica, contribuyendo a la etiología del TEA.
Múltiples estudios observacionales desde hace años, han reportado una asociación estadísticamente significativa entre la frecuencia y duración del uso de acetaminofén durante el embarazo y un mayor riesgo de TEA y TDAH en la descendencia. Un punto de inflexión en esta discusión es el consenso publicado en Nature reviews endocrinology por Bauer et al. (2021), que sintetiza la evidencia disponible.
Los mecanismos propuestos no se limitan al estrés oxidativo, sino que también incluyen la disrupción endocrina y modificaciones epigenéticas.
Investigaciones recientes sugieren que las mitocondrias producen melatonina, un antioxidante endógeno de gran potencia, en respuesta a la exposición a la luz del infrarroja, un componente de la luz solar. Un estilo de vida moderno, con una exposición reducida a la luz solar natural, podría teóricamente disminuir esta producción de melatonina mitocondrial, reduciendo así la capacidad antioxidante general del cuerpo y aumentando la susceptibilidad del feto al estrés oxidativo inducido por fármacos como el paracetamol.
Si bien la causalidad definitiva no ha sido establecida, ya que existen distintos tipos de autismo, ya tenemos suficiente evidencia para, al menos, ser precavidos con el paracetamol durante el embarazo.
https://clinicamarcorived.com/el-paracetamol-dana-el-glutation/