
Las alteraciones congénitas del pie se encuentran entre los hallazgos ortopédicos más frecuentes en el recién nacido. La mayoría son de buen pronóstico si se identifican a tiempo y se tratan de forma adecuada, mientras que otras requieren un abordaje más complejo y multidisciplinar. La exploración sistemática en el examen neonatal permite diferenciar entre deformidades posturales y estructurales, siendo el diagnóstico temprano en las primeras semanas de vida el factor que más influye en el pronóstico funcional a largo plazo.
- Pie equinovaro congénito (pie zambo)
Es la deformidad estructural más frecuente, con una incidencia de 1 por cada 1.000 nacidos vivos, más común en varones y frecuentemente bilateral. El pie presenta cuatro componentes combinados: equino, varo del retropié, aducción del antepié y cavo, lo que le da un aspecto característico en gancho de golf. Requiere atención médica inmediatapor un ortopedista pediátrico. El método de Ponseties el tratamiento de elección, basado en manipulaciones y yesos seriados semanales durante 5 a 8 semanas. Habitualmente se realiza una tenotomía percutánea del tendón de Aquiles y es indispensable el uso de una férula de abducción (tipo Denis-Browne) inicialmente 23 horas al día y luego solo durante el sueño hasta los 4 o 5 años para evitar recidivas. - Metatarso aducto (o varo)
Se define como la desviación del antepié hacia adentro respecto al retropié, que permanece en posición neutra. Es la deformidad congénita más común. En los casos flexibles, que son la mayoría, el tratamiento consiste en observación y estiramientos pasivos suavesrealizados por los padres durante el cambio de pañal, junto a estímulos táctiles en el borde externo del pie. Si el pie se presenta semirrígido o rígido, o si la condición persiste más allá de los 6 a 9 meses de edad, el especialista puede indicar el uso de yesos correctores o calzado especial. La cirugía es excepcional y se reserva para casos no corregidos después de los 4 años con alteraciones funcionales. - Pie calcáneo valgo
Es una deformidad postural muy frecuente relacionada con la posición intrauterina y el espacio reducido en el útero. El pie se encuentra en dorsiflexión excesiva, con el dorso casi en contacto con la cara anterior de la tibia y el talón hacia fuera. El tratamiento se basa en estiramientos pasivos suaves hacia la flexión plantary estimulación de la planta del pie. Tiene un pronóstico excelentey suele resolverse por completo de forma espontánea en los primeros meses de vida sin necesidad de aparatos o cirugía, a medida que el bebé desarrolla fuerza muscular. - Astrágalo vertical congénito (pie en mecedora)
Es una deformidad rígida de mayor complejidad que puede asociarse a enfermedades neuromusculares o síndromes genéticos. El pie adopta una forma de planta convexadebido a que el retropié está en equino-valgo rígido y el mediopié luxado. A diferencia de las formas posturales, este tipo no mejora soloy requiere una valoración especializada urgente con radiografías. El tratamiento suele iniciarse con el método de Dobbs (yesos inversos) y casi siempre requiere una intervención quirúrgica para reposicionar los huesos antes de que el niño comience a caminar. - Sindactilia y polidactilia
Son las anomalías congénitas de los dedos más frecuentes. La sindactilia simpleo fusión cutánea de dedos suele ser asintomática y se maneja de forma expectante. La polidactiliao presencia de dedos supernumerarios se valora individualmente y se recomienda la resección quirúrgica entre el primer y segundo año de vida si el dedo accesorio interfiere con el calzado o la marcha.
Recomendaciones generales y criterios de derivación
Para el manejo en casa, es fundamental que los padres no fuercen los estiramientos para evitar dolor y que permitan que el bebé esté descalzo el mayor tiempo posible para favorecer el desarrollo muscular. Se debe solicitar una revisión inmediata con ortopedia pediátrica si la deformidad es rígida y no se corrige con manipulación suave, si se sospecha de pie zambo o astrágalo vertical, si existen antecedentes familiares de patología neuromuscular o si no hay mejoría tras 2 o 3 meses de observación en las deformidades posturales. El inicio precoz del tratamiento es el pilar fundamental para lograr un pie plantígrado y funcional.