
Un reciente y exhaustivo estudio de metaanálisis publicado en 2026 ha puesto sobre la mesa evidencias cruciales sobre cómo técnicas de neuromodulación no invasiva están redefiniendo las expectativas de movilidad en niños con parálisis cerebral (PC). Este estudio se centra principalmente en dos herramientas: la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS) y la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS), analizando su impacto real en la marcha y la función motora.
Los hallazgos científicos actuales demuestran que la tDCS ha logrado resultados significativos y medibles en parámetros vitales para la autonomía del niño. Se ha observado un incremento notable en la velocidad de la marcha y una mejora sustancial en las puntuaciones de la función motora gruesa (GMFM), lo que se traduce en niños que no solo caminan más rápido, sino que lo hacen con mayor calidad de movimiento. Por otro lado, la rTMS destaca por su capacidad para reducir la espasticidad y mejorar el rendimiento global al caminar. Aunque la variabilidad de los datos aún requiere cautela, lo más alentador para las familias y clínicos es que ambas intervenciones han demostrado ser seguras, bien toleradas y con efectos secundarios leves, lo que las posiciona como aliadas estratégicas en el tratamiento a largo plazo.
Más allá de las cifras, la verdadera magia de estas técnicas reside en su capacidad para potenciar la neuroplasticidad dirigida. El cerebro de un niño con parálisis cerebral a menudo presenta dificultades para transmitir impulsos motores claros hacia las extremidades inferiores; aquí es donde la neuromodulación actúa como un catalizador, ayudando a crear y fortalecer nuevas conexiones sinápticas. Al aplicar estas terapias, estamos “preparando” el terreno cerebral, logrando que el sistema nervioso esté en un estado de mayor receptividad antes de la fisioterapia convencional. Esta sinergia es fundamental, ya que la estimulación por sí sola no enseña a caminar, sino que optimiza la ventana de aprendizaje del cerebro, permitiendo que cada sesión de rehabilitación física sea mucho más productiva y que los logros se consoliden de forma más rápida.
Para la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS), el protocolo más extendido se basa en la aplicación de una corriente de entre 1 mA y 2 mA durante sesiones que suelen durar 20 minutos. El objetivo principal suele ser la corteza motora primaria (M1), colocando habitualmente el ánodo (electrodo estimulador) sobre el área que representa las extremidades inferiores en el hemisferio más afectado o el dominante, mientras que el cátodo se sitúa frecuentemente en la región supraorbital contralateral. Este tipo de estimulación anódica busca aumentar la excitabilidad cortical para facilitar el aprendizaje motor durante la terapia física posterior.
En lo que respecta a la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS), el protocolo recomendado depende estrechamente del objetivo terapéutico buscado. Para mejorar la función motora y la velocidad, se suelen utilizar protocolos de alta frecuencia (5 Hz o 10 Hz) aplicados sobre la corteza motora primaria del hemisferio lesionado, buscando facilitar la activación de las vías corticoespinales. Por el contrario, si el objetivo primordial es la reducción de la espasticidad, muchos estudios optan por protocolos de baja frecuencia (1 Hz) aplicados sobre el hemisferio no lesionado; esto ayuda a equilibrar la inhibición interhemisférica, permitiendo que el lado afectado recupere parte de su función de control.
En conclusión, la integración de la tDCS y la rTMS como terapias suplementarias representa un cambio de paradigma en la práctica clínica. No debemos ver estas tecnologías como sustitutos de la terapia manual o el ejercicio, sino como herramientas que maximizan el potencial motor y la independencia funcional de los pacientes pediátricos. El beneficio se extiende también al plano emocional y social, ya que una mejora en la velocidad y la confianza motriz permite al niño participar de manera más activa en su entorno, reduciendo la fatiga y aumentando su calidad de vida. El futuro de la parálisis cerebral exige un enfoque multimodal donde la tecnología y la rehabilitación caminen de la mano para superar las barreras del movimiento.
Mansouri, M., Amiri, S., & Azizi, S. (2026). Neuromodulation techniques for enhancing lower extremity motor function in children with cerebral palsy (CP): a systematic review and meta-analysis of repetitive transcranial magnetic stimulation (rTMS) and transcranial direct current stimulation (tDCS) interventions. Disability and Rehabilitation. https://doi.org/10.1080/09638288.2025.2611576