
Una investigación multicéntrica publicada en la prestigiosa revista Brain Stimulation confirma que diferentes protocolos de Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) ofrecen beneficios clínicos comparables y significativos para los síntomas del TEPT y la depresión comórbida.
El estudio, titulado “Effectiveness of Transcranial Magnetic Stimulation for Posttraumatic Stress Disorder: A Multisite, Propensity-Matched Cohort Study of Treatment Parameters“, se llevó a cabo con una cohorte de 756 veteranos, un grupo en el que el TEPT presenta una alta prevalencia y, a menudo, resistencia a los tratamientos convencionales.
La investigación se centró en comparar tres de los protocolos de EMT más utilizados y aprobados por la FDA para la depresión: el protocolo estándar de 10 Hz, la estimulación intermitente de ráfaga theta (iTBS) y la estimulación magnética transcraneal profunda (dTMS).
Los protocolos que utilizaron bobinas en forma de 8 (10 Hz e iTBS) se aplicaron sobre la corteza prefrontal dorsolateral izquierda (CPFDL), una región cerebral clave implicada en la regulación del estado de ánimo y cuya hipoactividad se ha asociado con la depresión. Por su parte, la dTMS, mediante una bobina H1, se diseñó para estimular regiones prefrontales mediales a mayor profundidad y amplitud. A lo largo del tratamiento, que generalmente consistió en entre 20 y más de 30 sesiones distribuidas a lo largo de cuatro a seis semanas, los resultados fueron consistentemente positivos en todos los grupos.
Los hallazgos demostraron que todos los protocolos produjeron una reducción clínicamente significativa de los síntomas del TEPT, con una disminución media de 18 a 22 puntos en la escala PCL-5. Es de destacar que las tasas de respuesta (reducción >10 puntos) se situaron entre el 63% y 78%, mientras que las tasas de remisión (PCL-5 <33) alcanzaron entre un 47% y un 49%.
Los resultados confirmaron que tanto el protocolo iTBS como la dTMS no fueron inferiores al estándar de 10 Hz, ni en los resultados para el TEPT ni para la depresión. Esta es la primera demostración a gran escala de la no inferioridad de estos protocolos más modernos, lo que supone un respaldo robusto para su implementación clínica. El protocolo iTBS, en particular, ofrece la ventaja de sesiones mucho más cortas, lo que puede mejorar la adherencia y la comodidad del paciente.
En conclusión, este estudio observacional refuerza la evidencia sobre la efectividad de la EMT como herramienta terapéutica para el TEPT.
Bibliografía:
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